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viernes, 6 de marzo de 2009

Apuntes de copiloto en vuelo record argentino de distancia con parapente biplaza. 2009

Pehuajó - Colina 166 km BIPLAZA Gradient Bi-Onix.

Dedicado especialmente a Juan, Seba y Bicho, por las ganas de unos y la paciencia de ella.

Hola amigos . . .este es un relato para que sea aprovechado por el lector que tiene ganas de volar y a la vez ser algo más que un burro muerto a la hora de ser pasajero.

Una cosa es saberse 80 kg de lastre humano (útil a la hora de decir que es un vuelo bipla), esto sería ser "pasajero". Y muy otra es transformar ese inútil fardo delantero en un real co-piloto (del latín "el que está o vá CON el piloto"). Muchas cosas hacen la diferencia: 1º te tiene que gustar, sinó mas vale andate a mirar las chicas al centro. 2º saber distinguir una nube de una sandía, esos copos blancos allá arriba son Cúmulos, verdaderas aspiradoras naturales que no están allí para hacer sombra o llover. Responden a una cierta mecánica meteorológica que es utilísimo saber a la hora de que quieras volar parapente o planeador o lo que sea. 3º aprender a "mirar finito" esto es distinguir en cuanto sea posible algún pajarraco que ande tonteando por ahí haciendo aburridos círculos, esos no son pollos ni perdices . . . son caranchos o halcones o cigueñas, que tienen el extraño vicio de volar "solo en los ascensos" que es justamente lo que siempre nos hace falta. Además hay hojitas, papeles, chalas de maíz, panaderos, bolsitas de plástico, humo, tierra, otros parapentes, planeadores y cuanta basura se les ocurra, volando por ahí en una tarde buena tratando de hacer lo mismo que nosotros . . . es decir SUBIIIIIIR PARRIBAAAAAAA MUCHOOOOOOOO, PI PI PI PI PI PIIIIIIII.
4º Uhhh me olvidaba . . .calculo que no te irás a descomponer !!!, o que te agarren ganas de hacer pis a las 2 horas de vuelo o que tengas que pasar a buscar tu novia a las 7 de la tarde ! ! ! Olvídalo, esas cosas nunca le debieran de suceder a todo buen COPILOTO. Porque descubrirás lo cruel que puede ser el tipo que vá atrás que aunque te estés muriendo no aterrice, y si lo hace sabrás que estarás en medio del campo a 100 km de tu casa.
Bién ya estamos en vuelo, eso que se vé allá abajo es el piso, donde vive la gente desde hace 4mil millones de años en esos caseríos que son ciudades, pueblitos, parajes. Y esas rayitas que los unen son calles, rutas, vías. Y esos cuadraditos de colores son los potreros y los campos que la gente cultiva viste ? ?. los verdes maiz, los verdes mas oscuros soja, los amarillo pálido rastrojos de trigo (de acuerdo a la época) y todos los cuadritos coinciden unos con otros . . . los dividen alambrados de por medio TODOS CON LA MISMA ORIENTACIÓN (vaya maravilla de la humanidad! !). Mirá pibe si te compraste el último GPS con 200 satélites, palanca al piso, aire y baño privado Y NO SABÉS LO QUE HAY ABAJO estás frito! Todas las referencias de abajo están desde Gutemberg para acá en los mapas y cartas de vuelo. Te juro, están todos los pueblos . . . es decir sabés siempre donde andás; Porque no me vas a decir que tanta latitud y cierta longitud hacen que sepas donde estás. Bién en un vuelo de Parapente hacen falta no tanto GPS sino tener idea de que es lo que estamos haciendo y para donde vamos. Bién por los controles de altura, km, velocidad . . . pero siempre sabé adonde estás. Ese es parte del trabajo del Copiloto. Informarle al piloto mirá allá está Huanguelén, esa es la ruta que vá a tal lado . . . vamos hacia Colina (aunque no lo veas sabés que aparecerá en el horizonte. Mirar con 40 ojos a ver donde hay un pájaro, o tromba (diablillo) para virar, o de qué lado de los Cu está el ascenso. Hay que inmediatamente saber a que altura están las cortantes de viento o inversiones a superar si es que las bases están mas altas. Darse cuenta si el día crece o nó., y todos esos datos intercambiarlos con el piloto . . ."mirá me parece que tal cosa . . . " siempre en el respeto de que QUIEN DECIDE ES EL PILOTO.

Uno vá sentado piola, el de atrás vá laburando a lo loco, que el comando que la vela, que para acá que para allá, que aquí no, un cachito más allá, que pi pi pipiiiii . . . prrrrrrrrrrrr pabajo *"@## !!. Y uno colgado adelante sacando fotos ! ! ! Eso es volar ! ! ! que labure el otro ! ! !

Bién les cuento que llevaba en mi mochila adelante (una mochila vieja de la escuela de los chicos) atada por supuesto para que no se me vaya (igual que la cámara): Agua llovida sin nada, solo agua pura por naturaleza, botella plástica de litro y medio. Caramelos dulces, sanguchitos que me hizo mi señora (paleta y queso) 2 para el piloto y 2 para mí. Un paquete de galletitas dulces. El piloto a su vez llevaba manzanas, bananas y su camelbag con agua aditivada con sales secretas exclusivas para hacer records y que vendemos a 100 u$s la bolsita (2 raciones) y no pidas más porque te dije que NO ! ! . En otro bolsillo estaba un cortacuerdas, un par de cartas de vuelo de 1:1.000.000 y otra de 1:500.000 bastante viejas y ajadas, pero que ohhh . . . coincidían justo con el piso! ! !. Anteojos oscuros que después me saqué, un short, remerita y alpargatitas viejas, porque despegamos con 39º en ascenso, arriba a la base del Cu haría frío, pero después al aterrizar vuelta otra vez el calooooor. Asique durante el vuelo 2 pantalones (jogging + pantalón tipo Indiana Jones de esos de ir a la jungla) medias gruesas zapatillas, arriba un buzo y campera cerrada y una bufandita blanca tipo von Richtoffen medio volada al viento que me quedaba pipí cucú, aparte cogote calentito no te dan ganas de hacer pis.
Bién 4½ horas de vuelo son una jauja si te gusta, y si sabés cual es tu misión. Hay que a veces levantar la moral del piloto, otras quedarse callado, solo gestos o indicaciones sin abrir la boca. Si allá arriba ves una cigueña, señalala y listo. Colaborar en la búsqueda del sitio de aterrizaje, no transmitir dudas sino certezas, indicar humitos que se vean, en fin todo lo que colabore a que el piloto se sienta contento de haberte invitado a volar. Si logras eso, seguramente habrás sido una parte importante en el vuelo. Habrás pasado de pasajero a copiloto. Habrás escalado en la jerarquía de solamente ser amigo a no solo mi "mejor amigo" que es el único con quién puedo hacer estos vuelos. Y eso es bueno.
IMPORTANTE: Si volando no podés hacer nada de lo que te indiquen por celular . . .APAGALO y volá tranquilo. MP3 ? ? olvidate. Las orejas son para escuchar el silencio a 2.500 m o el ruidito del aire, el vario, los quejidos o sonrisas de la vela y ocasionalmente al copiloto.
De las comunicaciones, navegacion, tiempos de vuelo, km recorridos, debiera ocuparse el copiloto.
Porqué no hay fatiga (distinto de cansancio) ni aburrimiento ni sueño ni hambre ni nada de eso? ? ? porque hay la suficiente adrenalina como para saber que estás haciendo algo realmente importante. En un vuelo de esos (y seguro habrá más) no hay actores de reparto, hay dos protagonistas cada uno con un trabajo preciso y conciente. Sabíamos que estábamos haciendo algo importante. El piloto porque buscaba afanosamente una perfo de esas, y yo porque no solo no quería por nada del mundo entorpecer sus planes, sino colaborar con el feliz término del vuelo. Y así fué, un fuerte abrazo después de aterrizar para igualar emociones y compartir sentimientos. Un Récord no es nunca una casualidad, es la culminación de un camino que lleva varios intentos, luego de preparación mental, física, de equipo, etc, etc. Un récord no habla de suerte sino de tesón y empeño de quién lo busca. Y el que busca encuentra.
Y otra cosa importante: Uno colgado de la vela, es apenas un microbio dentro del juego de las fuerzas de la naturaleza. Sepamos esto, somos intrusos en la masa de aire, ella puede siempre más que nosotros, Un Cb es una de las más fantásticas manifestaciones de energía de la naturaleza, con una incalculable potencia capaz de aniquilarnos. Los vientos otro tanto, Las térmicas una maravilla natural . . . que están ahí para que las aprovechemos.
Es lindísimo volar a sabiendas de estas cosas. Dios se prodiga en fenómenos naturales todavía incomprensibles para que nosotros con una vela hagamos 170, 300 o 500 km . . .eso es lo fantástico.
Sergio, gracias por hacerme partícipe de este tu 2º Record. Espero serte útil para el próximo. Un abrazo grande de TISTA. Feb 2009.

DATOS: Sergio Crespo Instructor de paracaidismo y Parapente años y años de saltos y vuelos y regionales. La virtud: hizo tuda su carrera deportiva sin un mango y sin desatender su familia y su trabajo. Es decir volar es lo que más le gusta. Juan Bautista Alvarez (57) vuela desde hace 40 años, Instructor de planeador 2.000 hs, piloto de avión 400 hs, y 16 campeonatos argentinos volados, y muchas ganas de seguir con esto. Volar es lo que más le gusta, Uhh además saben que ? ? es Catequista! ! !. Señor lector: Sume usted estos dos tipos y obtendrá aún mejores cosas.
Hasta el próximo relato ! ! !

Record argentino de distancia libre con parapente biplaza. 18 de Febrero de 2009

El martes 17 de febrero de 2009, ya de noche; lo llamo por teléfono a Nacho Gardes, un amigo e integrante del equipo de vuelo de Pehuajó, él remolca. Le pregunté si podría ayudarme el día Miércoles 18, ya que de acuerdo a la información que tenía, de los pronósticos meteorológicos, iba a estar bueno para volar por lo que me dijo que si, quedando en que saldríamos temprano, así que luego de hablar con él lo llamé a Bautista Alvarez, un piloto de planeadores de Pehuajó, para preguntarle si le gustaría acompañarme en un vuelo biplaza para el día Miércoles. Yo le había prometido que un día que esté bueno lo invitaría a volar conmigo en el biplaza, y así fue.

Quedamos en un horario temprano para tener una charla antes de salir, con la cual les informaría el plan de vuelo, con las condiciones que estaríamos volando, y cómo iríamos preparados más los problemas que podríamos enfrentar y si estaban dispuestos a pasar por todo eso.

Me dijeron que si, que no habría ningún problema.

Nos juntamos los tres en el aeródromo y tuvimos el brieffing, y lo primero que les dije era que no tenía Gas Oil en la camioneta! (Jua, jua, jua…cuando no!), así que solamente podríamos hacer una serie de remolques sin rescate.

A Tista le dije que posiblemente podríamos aterrizar en el medio de la nada, deberíamos arreglárnosla con lo que tuviésemos y que tal vez tendríamos que caminar horas y se nos haría de noche en cualquier lado sin saber si podríamos volver a casa ese día. Me respondió que sí, que estaba de acuerdo en enfrentar el reto.

Luego les dije que este sería un vuelo algo especial, que no sería precisamente de placer, que iba a estar movido y podríamos llegar a estar muchas horas de permanencia y a gran altura, con mucho frío y que se podía poner bravo porque saldríamos en horario muy térmico y posiblemente este sería un vuelo muy importante porque el objetivo era la búsqueda de un nuevo record nacional pero esta vez de biplaza.

Mientras tanto Ricardo Paladino, el otro compañero de equipo, quien me remolcara en el vuelo del record pasado con el monoplaza estaba trabajando en La Plata, así que él esta vez no estaría, y Miguel Flores tampoco ya que también trabaja en otra ciudad así que quedó descartado como posible pasajero en el proyecto de posteriores vuelos ese día, en caso de que debíamos tener que intentarlo muchas veces y Tista se cansaba, aunque él tiene gran experiencia en el vuelo a vela, ya que es Instructor de planeadores y de avión, por lo que me aseguró de que no se descompondría, cansaría o asustaría en un vuelo de gran altura, de mucha permanencia y muy movido por la actividad térmica que es el inconveniente en los vuelos biplaza con pasajeros que no están habituados a esas experiencias y menos tan prolongadas.

El despegue seria en la pista del aeródromo Pedro Zanni de Pehuajó, ya que la Fuerza Aérea había accedido a mi pedido de que nos dejen volar allí, y en ese momento se encontraba como controlador aéreo Pablo Esquivel quien nos dio la autorización para despegar.

La pista es asfaltada, de 1500 mts de longitud y orientada 180ª/360ª (Norte/Sur), por lo que me daba justo con la orientación del viento reinante en el momento de volar.

El día se presentó muy lindo, soleado y con una intensidad media del viento de unos 10 km/h y aumentando…

Ya con todo el equipo en la cabecera de la pista preparado, hicimos los últimos chequeos para que nada falle (Primero la camioneta con el torno afuera y conectado a los 12V, el cortacorrientes cerrado, el espejo en la puerta, la manga en la antena, la radio prendida y en frecuencia, el manómetro en cero, los gps con los track logs reseteados, las pilas de estos para el recambio, las baterías de reemplazo de los handyes y estos en frecuencia, los ptts funcionando, los cortacuerdas en posición (uno a mi alcance y el otro al alcance del pasajero, y lo mismo el de la camioneta), los cascos en condiciones con los cierres funcionando bien, el teléfono celular prendido y sobre la silla del pasajero, bien a mano, el chequeo de mi silla, el paracaídas de emergencia, los pines, los loops, los mosquetones de mi silla, las bandas, las costuras, los separadores, los mosquetones del pasajero, los mosquetones de la vela, la silla del pasajero con todo su respectivo chequeo (una SUPER TRANGO PRO de primer nivel y muy cómoda, linda, funcional y muy segura, fabricada con los mejores materiales importados por lo cual la recomiendo, Lito es un genio; realmente este pelado se las trae, cada día cose mejor pero de pagar cerveza ni ahí…!), la comida, el agua, la bolsa hidratante, las botellas de agua congelada, la fruta (bananas y manzanas), los caramelos, los sándwiches de queso y paleta que llevaba Tista, el botiquín de primeros auxilios, los estrobos, las balizas incandescentes, la soga de rescate, la linterna, la carta aeronáutica de vuelo y todo en orden, listo para comenzar a funcionar como un relojito, nada podía fallar, teníamos todo en orden!.

Ya equipados, con la camioneta alejada unos 30 mts, muy cerca de la pista ya; esperamos la baja y doy el “redondo” a Nacho, quien sale de forma impecable y el Bi-Onix de Gradient, empieza a sustentar y a volar de forma muy suave y segura, con un encabezado perfecto empezamos a tomar altura la nave ya estaba haciendo el trabajo para lo cual fue creado.

Las comunicaciones funcionaron a la perfección, esencial en los vuelos remolcados (no pueden fallar bajo ningún punto de vista) así que la camioneta avanzaba y yo reportaba periódicamente la velocidad de ascenso y la altura a Nacho quien me respondía con un “ok, seguimos manteniendo “, y ya con unos 450 mts de altura desprendemos la soga y le confirmo que “estamos sueltos y seguros” y empiezo a virar la primera térmica que se presenta con un 1,5 m/sg, pero a los pocos minutos la pierdo y sigo buscando pero nada. Ya con poca altura decido aterrizar y hacer un poco de tiempo esperando que el sol caliente un poco más, por lo que más tarde volvimos a salir.

En esta si nos prendemos rápidamente y soltamos a menos de 500 mts de altura, cuando estamos ya a unos 600 mts de altura, a Tista se le sale una zapatilla, la tenía floja…!. Ja, ja, ja!

“Bueno…”, le dije, “Que vas a hacer; te las tendrás que aguantar si nos vamos arriba…”, pero él había llevado una mochilita en la cual tenía un par de alpargatas!. Al que al rato de eso me dice: “Mira, je…!”, así que en un pié una zapatilla y en otro una alpargata y ahí le dije: “Esto si será un vuelo de locos!”.

Ya con unos 800 mts de altura me dispongo a alejarme del aeródromo creyendo que ya estábamos “Prendidos”, pero no; me equivoque y empezamos a bajar estando a la altura de Nueva Plata, unos 10 kms de distancia de Pehuajó, en línea recta.

Así que mientras evolucionábamos sobre la banquina elegida, le explicaba sobre el aterrizaje que deberíamos usar en caso de que haya aumentado la intensidad de viento abajo; pies juntos, piernas flexionadas, y con las manos sobre las bandas “B”, para ayudarme a desinflar la vela ni bien aterricemos si fuera necesario.

Aterrizamos en la banquina, de la Ruta Provincial 86, justo sobre uno de los despegues que usamos habitualmente, cerca de la entrada de Nueva Plata, pero muy bien, sin problema alguno.

Al rato volvemos a salir, pero nuevamente nos caemos y dejamos pasar unos minutos para reponernos del desgaste de energía sirviéndonos este vuelo para afianzarnos y testear la atmósfera; comemos un sándwich de fiambre y tomamos agua y luego si, otra vez preparados para salir nuevamente confiando que nos íbamos a prender…

Para ese entonces Nacho nos decía que él en un ratito se tenía que ir, porque tenía compromisos, así que había que volar y asegurar…

En ese momento ya se estaba poniendo el día, los primeros cumulitos empezaron a aparecer, seña de que el día pintaba para el vuelo que tenía planeado.

Ya en pleno remolque, nos desprendemos de la soga a unos 600 y pico de metros de altura, prendiéndonos en la primera térmica bien armadita la cual mostraba un buen ascenso y la seguridad de una buena tarde de vuelo.

Rápidamente alcanzamos los 1800 mts, luego los 2000 y los 2200 más o menos, estando ya en el plafón de los cúmulos.

Arriba la intensidad de viento aumentaba a medida que subíamos y la hora avanzaba, nuestro rumbo sería Sur seguramente, por lo que me dispongo a poner el Gol en Pigue.

Pasamos rápidamente sobre el acceso a Monez Cazón, donde Nacho se mantenía a la espera de que pasaba con el vuelo; debajo de la sombrita de un monte.

En eso Nacho nos dice que se tenía que ir, ya que se le cumplía el horario y no podía estar más asistiéndonos, a lo que le respondo que bueno, que muchas gracias y que nos arreglaríamos para volver.

Mientras tanto me comunicaba para reportar cualquier problema o necesidad con mi hija Julieta, quien estaba en mi casa atenta a mi comunicación por radio, ya que tengo una base con una antena.

A pesar de que el día pintaba lindo para el vuelo, no fue tan así, las térmicas eran muy finitas y muy deshilachadas, por lo que parecía que uno las estaba girando, pero antes de terminar un giro, empezaba el descenso, y fue así durante la mayor parte del vuelo.

Mientras tanto, Tista se encargaba de pasarme algún dato, ya que iba leyendo la carta de vuelo, reconociendo estancias, caminos, pueblitos, etc. y algún datos del gps Etrex que llevaba adelante como back up y medía la distancia que íbamos haciendo, en la riñonera del pasajero, mientras yo atrás me encargaba de controlar mi Garmin 60CXs y mi varioaltímetro.

Después si se volaba debajo de los 1500 mts de altura, era muy difícil subir, ya que el ascenso franco se encontraba por sobre esa altura, tornándose turbulento por momentos; la temperatura arriba de los 2000 mts ya se hacía sentir estando debajo de los 23 ºC y uno empezaba a cerrarse el cuello del mono de vuelo, a subirse la capucha ninja del mismo, el pasajero empezaba a moverse, y a buscar taparse todo lo que podía, por lo que yo cada tanto le preguntaba si estaba bien, si no se descomponía, si aguantaba el frío, etc. pero Tista estaba chocho de la vida mientras sacaba fotos, comía algo, o por momentos me daba alguna indicación sobre algún viraje, o algún cúmulo (Ya habíamos quedado en que por momentos compartiríamos alguna decisión sobre el vuelo, en su faz técnica, pues es un experto piloto de planeadores y tiene autoridad para cualquier opinión).

Pasamos sobre Henderson, luego sobre Daireaux en su vertical, y con una altura de unos 1600 mts más o menos (Esta vez me desquité, ya que en el vuelo anterior con mi Poison, casi me caigo en esa ciudad quedando solamente a unos 100 mts de altura…!

Pasando Daireaux empezó a complicarse, ya que no podíamos llegar a sobrepasar los 2000 mts de altura, que era lo que yo pretendía, ya que me sentía mucho más seguro pero siempre alguna termiquita encontraba, y me ponía a girar un cerito, un 0,5 m/sg, y así de a poco íbamos saliendo adelante a medida que derivábamos.

Logramos llegar nuevamente a superar los 2000 mts de altura, y el varioaltímetro me mostraba por momentos unas máximas que sobrepasaban los 6 m/sg, hasta pasando los 8 m/sg estando bien debajo de las nubes, y una velocidad promedio de unos 45 a 50 km/h, con máximas cercanas a los 90 km/h pero no siempre era así, tuvimos que remar mucho y por momentos me quedaba sin fuerzas en los brazos así que tenía que tomar el comando del lado del giro, con las dos manos, tratando siempre de inclinar el cuerpo para mantener el alabeo y la velocidad circular.

En una de esas un gps me mostraba que se estaba quedando sin baterías, lo que me sorprendió ya que tenía pilas recargables nuevas y bien recargadas, así que le dije al copiloto que me las cambie pues las pilas estaban en su riñonera lo mismo que los cables de repuesto de ptt, batería del handye, y Guantes de repuesto y hasta una chalina para el pasajero.

El cada tanto tomaba de su botella con agua y yo tomaba de la mía con la manguera de la bolsa hidratante, o le pasaba los comandos a él en las transiciones y entonces yo me disponía a comer alguna fruta sacaba de los bolsillos de mi silla, o él me convidaba algún sándwich (parecía un pic-nic a 2000 mts de altura), como así también me acomodaba los guantes o el casco o hacía chequeos rutinarios cada tanto tiempo con las dos manos y también a relajar las mismas ya que al ser los comandos redondos prácticamente (no cintas), cuando me envolvía los suspentes de comandos alrededor de las manos para acortar la distancia así hacía menos fuerza, me marcaban mucho estas y terminaban doliéndome, así que cuando eso pasaba, cerraba el giro para el otro lado y así podía aflojar los suspentes con esa mano y podía descansarla.

Realmente pude probar a full esta hermosa vela de Gradient, la Bi-Onix, es realmente una belleza, muy tranquila, una velocidad respetable, buen planeo en las transiciones, aunque tal vez algo lenta en el inicio de los virajes cuando las térmicas son de pequeño diámetro, por lo que en ese caso se necesita alabear todo lo que podía para centrarlas, pero así y todo nos daba una gran seguridad ya que se portaba de forma muy noble y cuando se ponía heavy, la pasábamos bien, se quedaba tranquila.

Ya habiendo estado más de 3 hs volando, cambié la frecuencia interna a la de vuelo libre y empecé a llamar a los muchachos de Lamadrid, pues me imaginaba que ellos estarían volando cerca, pero no me respondían así que cambiaba a la frecuencia de rescate y tampoco los oía, aunque cada tanto salía alguna charla de unos remiseros, que luego me enteré que podían ser de Olavarría.

Cuando ya pasadas las cuatro hs de vuelo, se notaba que el día se estaba terminado, las térmicas se debilitaban, los cúmulos se veían más achatados y dispersos, se deshacían rápidamente y ya veía que no podría llegar a Lamadrid, nos quedaba a la izquierda y Coronel Suarez muy adelante y a la derecha, por lo que elegimos cambiar el gol a Colina, una estación de tren con el pueblito al lado a unos 35 kms de distancia de Lamadrid, y algo hacia el Oeste de esta ciudad.

Mientras tanto Tista me iba diciendo los kms que ya íbamos avanzando, así que cuando llegamos a los 150 el vuelo estaba bien pago.

Aunque realmente el gol elegido era inicialmente Pigué, lo debí descartar porque ya veía que no llegabamos (así que Fabian, esperemos que se de en otra oportunidad).

Dejé que el gps calcule un planeo final, y nos daba un factor de planeo entre los 15:1 y 18:1manteniendosé bastante parejo, así que me jugué a hacer un planeo final para llegar al pueblito. Para ello estábamos a unos 10 kms en línea recta y a unos 1500 mts de altura para ese entonces, pero las sorpresas no terminaban ahí y cada tanto nos encontramos con algunas termiquitas que nos permitían mantener buena altura lo cual nos aseguraba aun más llegar al último objetivo seteado en el gps, que era Colina.

Mientras la vela planeaba yo aproveché para llamarlo por teléfono a Damián Lestarpe pensando en que si no estaba volando, estaría en tierra en su ciudad Lamadrid, y si, me respondió rápidamente y le conté que estábamos volando por su zona y si podría hacernos el rescate en Colina y sin dudarlo y como un caballero del aire nos fue a buscar inmediatamente, así que cuando nosotros estábamos ya iniciando la aproximación, Damián ya nos estaba viendo aterrizar pues estaba también llegando en su camioneta.

Elegimos un rastrojo de trigo, al Oeste del pueblito de Colina, y justo hicimos la básica sobre un camino real que pasa a costado de la vía de tren, justo sobre una casilla donde había una puesto de policía caminera, estando un policía afuera pero en ningún momento nos vio llegar, por lo que de arriba, a unos 80 mts de altura, Tista le gritaba pero el policía no veía a nadie y miraba para todos lados, seguramente pensaba que alguien le estaba haciendo un chiste…

Aterrizamos lo más bien a unos 50 mts de la calle por la cual habíamos realizado la básica.

Empezamos a sacarnos los equipos, a sacarnos la ropa, a tomar agua, etc., mientras tanto llegaba Damián a rescatarnos y con el festejo del caso, nos fuimos relajando y festejamos el super vuelo en biplaza de 166,54 kms de distancia!

En eso llamamos por teléfono a Francisco, el hermano de Tista quien se había ofrecido para ir a buscarnos al lugar que sea el aterrizaje, encontrándose en ese momento en Pehuajó.

Mientras tanto Damián nos ayudó a plegar la vela y guardar todo el equipamiento, para llevarnos a su casa en Lamadrid para poder lavarnos, tomar algo y por supuesto tomar una buena cerveza para brindar por el hermoso vuelo los tres.

Este tipo de actitudes de Damián, demostró una vez más la camaradería que existe en el ambiente de vuelo en nuestro país y que el parapentismo está creciendo y que podemos pensar en grandes proyectos como equipo, que estamos preparados no solamente como personas de bien, sino como deportistas profesionales.

Luego llamados por Damián llegaron Pepo Correo, con su esposa, el hijo de Damián y su esposa y Matías otro de los pilotos del equipo de Lamadrid, así que encargaron unas pizas y unas empanadas y pudimos estar todos juntos compartiendo las charlas sobre estos vuelos y los que vendrán si Dios quiere. A eso de las 23 hs llegó Francisco, el hermano de Tista buscándonos para llevarnos de vuelta a Pehuajó y llegamos como a la 1:30 hs del día jueves 19 y con un cansancio increíble. Yo con los brazos doloridos de tirar tanto tiempo los comandos y también las piernas por llevarlas abiertas para que el pasajero pueda tomar su posición adelante mío pero con una gran satisfacción por otro gran vuelo realizado en nuestra llanura y comprobando una vez más, que con profesionalismo, planificación, seriedad y objetivos muy claros se pueden lograr metas importantes a pesar de que siempre se interponen inconvenientes y las escusas son las que siempre están ahí pero no tenemos que dejarnos vencer por eso, al contrario, nos deben potenciar para lograr los objetivos soñados y no dejar nunca que se esfuman como las mejores térmicas.

Sergio Crespo

Pehuajó, 20/02/09

Record argentino de distancia libre con parapente monplaza. 24 de Enero de 2009

El día Jueves 22 de Enero de este año estaba con mi familia de vacaciones en Córdoba, y mientras mi esposa y mis hijas disfrutaban del agua del río, del sol y del calor; yo estaba sentado a la sombrita de un árbol y en el hueco que se formaba por el follaje miraba hacia arriba y veía como un jote giraba una térmica y se iba alto y lejos…¿Qué estoy haciendo acá, en vez de estar ahí…?

En ese momento creo que nació el record.

Habíamos quedado con Marquitos Del Río que para el fin de semana viajaríamos con mi familia para quedarnos el fin de semana en cuchi, en carpa así volaba con él allá. La meteo no se veía muy bien para mí en córdoba, ya que cada tanto revisaba los meteogramas de Meteofa y Wind Gurú. Miraba los de Córdoba y los de Pehuajó y no estaba para nada equivocado…

Si, estaba en lo cierto, venía mal para Córdoba la cosa, así que nos mandábamos mensajes con marquitos para saber que hacer ya que me quedaban muchos kms desde Calamuchita hacia Cuchi y realmente no tenía ganas de ir y no poder volar allá, así que en ese momento mirando que pasaría en Pehuajó, decidí volverme porque tenía el presentimiento que tenía que estar en mi ciudad.

Ya el Viernes me comunico muy temprano con Ricardo Paladino, un amigo y compañero de equipo de vuelo y le pregunté si me podía dar una mano para ese fin de semana porque tenía que hacer una serie de vuelos, me dijo que sí, que ponga un horario y que lo pase a buscar.

El mismo viernes estábamos ya en la ruta 86, a la altura del acceso de Nueva Plata, a unos 15 kms de Pehuajó. Esta es una ruta tranquila con poco tráfico y la usamos desde hace mucho tiempo para los remolques.

Realmente estaba algo atípico el día, no se veía volar nada, ni moscas, ni pájaros, ni planeadores, ni aviones, pero yo tenía fe que algo podía pasar, así que entre una cosa y otra se nos hizo muy tarde, eran las 14:00 hs más o menos y hacemos el primer vuelo, un remolque normal, sin ninguna sorpresa; desprendo en un ascenso y creo que ya está la térmica, pero me equivoqué y me fui abajo rápidamente, estaba muy movido, muchísima turbulencia, plegadas van plegadas vienen y de térmicas ni hablar así que me fui abajo y no tenía ganas de pelearla así que decidí aterrizar seguro y volver a empezar.

Llega en ese momento Ricardo luego de juntar la soga, y le digo lo que había experimentado; y decidimos hacer otro vuelo, porque realmente yo presentía que se podía dar algo interesante, porque había actividad térmica, la presión estaba bien, el viento también, así que luego de tomar un sorbo de agua volvimos a realizar otro remolque.

A eso de las 14:30 hs más o menos salimos otra vez y en esta si, a los 300 y pico de metros más o menos me suelto de la soga y empiezo a virar la primer térmica, para luego rápidamente posicionarme en lo que sería el preámbulo del vuelo del record.

Luego de casi 4 hs, logro un vuelo muy importante, de unos 152 kms, aterrizando en un campo muy cerca de Coronel Suarez, el cual precisamente había sido el goto seleccionado en el GPS, mientras tanto Ricardo ya estaba en coronel Suarez esperándome con mi camioneta Caddy, así que tuvo que volverse hacia atrás unos 25 kms para rescatarme.

De vuelta a Pehuajó íbamos hablando del vuelo y le digo a Ricardo que habíamos perdido mucho tiempo en acomodarnos y todo eso, así que si mañana salíamos nos encontraríamos a las 10 de la mañana y hacer el aguante hasta que se ponga el día.

A la noche, luego del vuelo del Viernes, ya era muy tarde cuando decidí el vuelo que haría el Sábado buscando un record de distancia que era impensable batir y menos superar la barrera de los 300 kms (Excepto Daniel Rosas que él sabía que yo podía y minutos antes de salir a volar me lo manifestó), pues todos los datos meteorológicos, me daban que el sábado era el día elegido.

Lo único que Wind Gurú le erró fue en la hora que pronosticaban que bajaría la intensidad del viento; ellos decían a las 16:00 hs más o menos, pero resulta que nunca paró ese sábado, le siguió dando todo el día…

Los meteogramas de Meteofa me daban bien y era muy pronunciada la curva de convección, por lo que sumada al viento que sabía que habría, dije que sí, que era lo que necesitaba.

Así quedamos; a las 10:00 hs más o menos lo fui a buscar ya con todo preparado porque a las 08:00 hs me había levantado para organizarme, comprar fruta, calentar agua para el termo, unos sándwiches, preparar el agua en la conservadora y todo eso que se necesita para este tipo de vuelos.

A las 11:00 hs más o menos estábamos con Ricardo quién me asistiría en el remolque y haría el apoyo logístico en el triángulo, que es el despegue que usamos en la 6ª fecha del regional de distancia, en el mes de Diciembre, al costado de la laguna La Salada.

Teníamos clavado viento Norte, rotando levemente hacia el Noreste, pero no era problemas, lo que si es que la intensidad máxima estaba estimativamente en unos 70 km/h y la mínima unos 50 km/h. Era mucho y nos quedamos esperando que bajara pues sería imposible salir de esa forma.

A eso de las 11:30 más o menos empezamos a ver signos de convección, unos chimangos tratando de girar algo y unas cigüeñas en lo mismo, pero no se podía salir hasta que no sea seguro para volar.

Le digo a Ricardo que esperemos un poco, mientras tanto vino al lugar del despegue Nacho Gardes, otro amigo, perteneciente al equipo quien remolca también, estuvo un rato y luego se fue.

En ese momento aparecieron los primeros cumulitos tratando de mantenerse y también bajó un poco la intensidad del viento, pero no tanto, aunque se mantenía más tiempo la baja así que a las 13 hs y pico más o menos le dije a Ricardo que ya estábamos para salir que nos preparemos, así que me empecé a equipar y Ricardo mientras me tenía la vela que parecía estar viva y se quería volar.

Le digo que va a estar complicado por las ráfagas tan fuertes, pero si el viento me daba tiempo a inflar; ya la teníamos; él se alejó con la camioneta y mientras yo trataba de tener la vela en el piso le dije que me unos 6 kgs de tensión más o menos y que no salga hasta que no vea que estoy con la vela volando y mirando la camioneta, y que lo haga muy pero muy despacito, lo que sería durante la primer parte del remolque, un remolque estacionario ya que le dije que se quede con la camioneta parada soltando soga directamente y con el corta cuerdas en la mano a la espera de una contingencia…

La salida fue muy rápida, violenta pero muy controlada, como siempre la hago cuando vuelo con viento; prácticamente salí disparado para arriba apretando los dientes por alguna posible plegada a baja altura, o algún corte de soga y una posterior abatida frontal, pero nada de eso pasó, fue todo muy controlado, muy veloz, y muy prometedor ya que el día se estaba poniendo bueno.

Hasta las 200 y pico de mts de altura parecía que la vela se quería escapar de mis manos, pero más arriba ya la turbulencia disminuyó considerablemente y el ascenso lo hacía prácticamente de forma normal.

A eso de los 500 mts de altura siento la primer térmica y le digo a Ricardo que me afloje tensión que ya iba a desprender

Tenía muy claro que estaría en aprietos si no me prendía y seguía volando por lo menos hasta las 16:00 hs, siguiendo lo que Wind Gurú decía…ya que si me tocaba aterrizar antes de esa hora justo con la alta me arrastraría bastante y ahí si la pasaría mal, pero nada de eso pasó y rápidamente me prendí y estando en poco tiempo pasando los 1000 mts de altura.

Mi equipo personal para este vuelo era el que uso siempre: 2 gps (uno de backup, un Etrex) y el principal, un 60 Csx; un vario Flytec, un Handy Yaesu FX150 y otro de backup Yaesu también 23R, un cortacuerdas en el desprendimiento y otro en el cokpil, una bolsa hidratante, tres botellas chicas con agua congelada, dos manzanas y dos bananas (me olvidé de comprar barritas de cereal esta vez…), 6 pilas chicas AA para los gps, mi silla carenada HA, mi casco Hi-Tec, mis lentes Bolle (los gané en una de las fechas del regional…), mis guantes Independence, mi remera de lycra SOL, mi amiga Poison de Skywalk, y mi infaltable súper amigo el redondo Secura Max 38.

A medida que volaba confirmaba por radio con Ricardo quien me seguía por la ruta 86 o algún camino de tierra, que haríamos el record, antes de salir le dije: Ricardo disfrútalo que este es un día histórico, será cuando rompamos los 300, vas a ver…!

Ricardo tiene mucha experiencia en remolques y conoce mucho la zona, así que con la radio nos manteníamos muy bien; yo le pasaba la info que él necesitaba y todo bien, pero lo más importante era el apoyo psicológico que me daba. Por ejemplo yo le preguntaba cómo estaba el viento abajo y él me respondía: “No seas pelotudo, no se te va a ocurrir aterrizar, mira que ahora hay más viento que cuando saliste…”. Yo le respondía: “Loco, me caigo, está re complicada la cosa, no encuentro un carajo…”, él me respondía: “No seas pelotudo, mira que no vas a poder aterrizar y aparte tenés que meter los 300, ya me tenés repodrido, ¿No me habrás hecho cagar de calor para aterrizar ahora, no..?”

Así que con la sutil ayuda de Ricardo y yo que estaba hasta las manos así que los kms empezaron a pasar a mucha velocidad, en momentos iba a 60 km/h, en otros a 90 km/h, hasta que en algunas oportunidades me marcaba más de 100 km/h. y Ricardo me decía que no me podía alcanzar en calles de tierra.

Primero llegamos al acceso de Monez Cazón, luego llegamos a Henderson, quedándome a las 09:00 hs, llegamos a Daireaux que fue el lugar más difícil ya que no encontraba nada y llegué a estar a 100 y pico de mts de altura, y miraba hacia abajo como se movían los sembrados por la acción del viento y me decía que no, que tenía que seguir, había que encontrar algo urgente.

Yo no sé si Uds. Son creyentes o no, pero les aseguro que cada vez que algo así me pasaba decía: “Dios, mandame algo, sacame ya de acá que me caigo…”; en ese momento, no sabía cómo pero aparecía siempre algo, una bolsita de Nylon, una pajita flotando a mi lado o un halconcito o un chimango girando al lado mío, así que por ser buen observador, volvía otra vez a subir.

En dos o tres oportunidades vi que la cosa se complicaba porque eran muy violentas las descendentes, y si no se estaba ben arriba, cerca de la base de las nubes, uno se caía y no había forma de encontrar una ascendente y costaba mucho mantenerse, aparte había de todo, inversión térmica, cizallas, plegadas, etc.

Cuando salí el día anterior, mi vela estaba con hojitas y pastitos en las celdas, y les aseguro que en algunas de las abatidas frontales que tuve, las hojitas y los pastitos salieron limpiamente de ella, ja, ja, ja.

El vuelo en si se fue poniendo más y más relajado a medida que iba avanzando a pesar de que era cada vez más violento, más movido. Un GPS me descontaba los kms que me faltaban para llegar a los 300 y con el otro buscaba diferentes datos, como distancias a ciudades cercanas, velocidades relativas, tiempos, etc. de esa forma me iba poniendo metas cortas y cada vez que llegaba a ellas, volvía a poner una nueva y así los kms pasaban a gran velocidad y la consigna era “No caerse”.

Realmente la vela, un Poison 1; se portó muy bien, ya que es relativamente tranquila y le permite a uno girar cerrado y bien alabeado en térmicas de pequeño diámetro, responde rápidamente a los comandos, es blanda y avisa rápidamente lo que va a hacer, así que solamente es necesario volarla, amigarse y pedirle más y más.

En un momento pensé que me quedaba con los comandos en la mano y ya me veía volando con mi paracaídas a 2000 mts de altura, derivando y apareciendo vaya a saber donde pues eran muy violentos los ascensos, y los descensos, la vela temblaba y se sacudía como gallina con piojos.

Ya a la altura de Coronel Pringles se me venía el cordón de la Ventana y realmente no quería pasarlo por el medio a baja altura, no me quería jugar a caerme y comerme los rotores a sotavento, así que empecé a derivar hacia él SE y efectivamente parecía que estaba rotando la dirección del viento, por lo que pasé prácticamente al costado, por donde se hace cada vez más baja y termina en el límite con la llanura (cerca hay una estación de tren que no recuerdo en este momento su nombre).

Me quedaba adelante a unos 60 kms de distancia Coronel Dorrego y un poco más adelante Bahia Blanca, así que como venía el rumbo me daba a Coronel Dorrego, por lo que le avisé a Ricardo que me espere allá, ya que estaba muy cerca y como venía todo, llegaba bien, excepto que…

A esa altura estaba ya con 240 kms realizados prácticamente por lo que con poco tenía que pasar los 300 pues venía manteniendo buena altura y podía dar para llegar a Monte Hermoso, pues Bahía Blanca ya me quedaba muy derivado y con el viento que había sería imposible llegar…

La cosa es que estando a unos 1500 mts de altura, tal vez un poco menos; me dispongo a hacer una transición, acelerando pues me estaba cayendo y necesitaba imperiosamente una térmica; pero en vez de caer, empecé a subir con viento de cola y acelerando. En ese momento le dije a Ricardo que estaba tal vez volando con la brisa marina que entraba al continente… ya que la costa estaba relativamente cerca, pero me llamó la atención porque tampoco lo creía y veo a lo lejos una línea muy oscura y adelante como un súper remolino marrón tipo película que parecía que avanzaba hacia donde yo estaba

Efectivamente, se venía un frente del Sur de aquellos que después me enteré que se había generado en el mar, ya que justo Horacio Maizonave estaba de vacaciones con su familia y más tarde en conversación telefónica me comentaba del fenómeno que había visto crearse desde el mar y yo estaba ahí todavía con los kms que me faltaban para completar los tan ansiados 300, y sabiendo muy bien que no tendría esa oportunidad otra vez tan fácilmente así que tuve que decidir en ese momento que hacer, si me ponía a trabajar para aterrizar rápidamente y safar de la tormenta que se venía, o seguía hasta meter los 300 y luego si aterrizar.

Fue una difícil decisión que tuve que tomar, porque en ese momento mi prioridad era hacer los 300 pero la lógica y la cordura me decían que de forma urgente tenía que aterrizar porque ya estaba muy comprometido, pero esta vez no ganó la razón y especulé.

Cuando ya estaba a 290 kms de distancia, me parecía casi imposible llegar a los 300 ya que la tormenta se acercaba cada vez más, pero este record se hacía esperar y en ese momento fue como la figurita difícil, la quería tener a toda costa y sabía que yo podía, que estaba preparado y me pertenecía pero tenía que aguantar un poco más, estaba muy cerquita de lo que tanto anhelaba y me sentía totalmente excitado ya que era el sumun máximo en ese momento de tanta tensión pero yo sé muy bien que no hay que cantar victoria antes de la gloria, así que recordando el dicho de Alberto Pol cuando en una oportunidad decía: ” Hablar menos y volar más”. En ese entonces dejé de mariconear y me dediqué a conseguir lo que había ido a buscar, aceleré todo lo que podía en ese momento para salir de la dinámica del frente pues en todo ese corto proceso de especulación había recorrido otros kms más y el GPS ya había calculado el coeficiente de planeo y con la altura que tenía y la velocidad que traía el record estaba así que a duras penas pude empezar a bajar ya que mientras aceleraba seguía subiendo, y los brazos ya no me daban más para meter orejas, estaba muy cansado y estresado y si no bajaba en ese momento por último me quedaba entrar en un tirabuzón violento de última; pero no hubo mayormente problemas y pude llegar hasta los 500 mts de altura.

Ya a esa altura había superado los 300 kms (el GPS marcaba 316 kms más o menos, pero luego al bajar el track no sé porque pero me daba solamente 301) y ahora la prioridad era aterrizar seguro, cerca de alguna casa o calle, hasta que divisé un puesto, cerca de una calle en el medio de la nada, y pidiendo que haya calmado la intensidad de viento, pero como se veía desde arriba, con los árboles, y los campos, me di cuenta que estaría en problemas lo cual me sorprendió ya que antes de las tormentas por lo general se viene la calma chicha y cuando ya está entrando la tormenta ahí si agarrate…pero acá parecía que se intensificaba la velocidad del viento.

Ya a los 200 mts de altura el parapente caminaba para atrás como loco y yo piloteaba marcha atrás buscando no golpear con la casa o el molino que tenía abajo, o llegar cerca de algún alambrado así que tiraba de un comando, tiraba del otro, mientras miraba para un lado, miraba para el otro, saqué mis pies del carenado, junté mis tobillos recordando el método de paracaidismo al saber que tendría que utilizar mi mejor aterrizaje pues el golpe sería violento y más si se me plegaba la vela cerca del piso, y tendría que reaccionar de forma rápida, hacer el rolido, protegerme la cabeza y el cuello con mis brazos, y por supuesto que un cuidado extremo con los GPSs ya que tenía toda la información del vuelo…

La cosa es que cerca ya del piso, a unos 40 mts, la vela empezó a caminar para adelante y pude aterrizar de forma suave y normal prácticamente sin tocar los comandos, justo había agarrado la baja y no tuve ningún problema pero estaba acalambrado así que apenas trastabille y me caí de costado, con la vela a medio inflar y en ese preciso instante…se infla totalmente y me saca como chancho hacia el maizal.

No tuve tiempo a nada así que me empezó a arrastrar y yo tratando de matarla como sea, tirando de lso comandos, pensando en ubicar en el despelote de tierra que volaba, pastos que me seguían, espinas, plantas secas, piedras, etc. y girando sobre mi eje entuiwstandome mientras la loca me llevaba hasta un alambrado que estaba muy cerca, y eso era lo que no quería yo.

Después de molerme a golpes unos cuantos metros, paró y me dejó levantar y lo que hice rápidamente fue correr para ponerme de atrás y tirarme encima de ella para que no vuele más…

No podía ni respirar, por un lado el cansancio que tenía y por otro porque había tragado tierra y pastos, es como que el record se cobró parte de su precio ni bien aterricé.

Yo parecía salido de una guerra, estaba cubierto de polvo amarillento, lleno de pastos, todo enrollado con los suspentes, desalineado, raspado por todos lados, en una palabra; hecho pelota, pero contento, había conseguido el record!.

En ese momento apareció un hombre que había observado todo, era el lugareño que vivía en ese puesto, así que se acercó con su perro, un cusco lanudo, parecido a un Collie, pero en miniatura y me ayudó a sacar las espinas, piedritas, pastos de la vela que estaba hecha una madeja; mientras yo me sacaba rápidamente las bandas de la silla y juntaba los instrumentos que estaban desparramados por el piso, ya que en el arrastrón me fue arrancando todo y quedaron diseminados por el terreno.

Este hombre, Luís Alberto Martinez, de Bs. As. Está trabajando en ese campo me ayudó luego a juntar la vela y meterla en el bolso ya que se nos venía el frente de tormenta y en unos minutos nos pasaría por arriba, logramos guardar todo y salir corriendo hasta la casa que se encontraba a unos 100 mts del aterrizaje. Me ofreció su baño por si quería ducharme, me dio una toalla y un jabón y pude relajarme y quedar hecho una pinturita, lamiendo mis heridas.

Luego, ya más tranquilo todo me cebó unos mates y me dispuse a mandarle un mensaje a Ricardo quien sabía que me en Coronel Suarez, en la esquina de un galpón tenía señal de celular. Le mandé el mensaje a Ricardo quien me contestó muy contento de que habíamos conseguido el record, que era lo más importante para nosotros, y más sabiendo de que había aterrizado bien.

Más tarde envié algunos mensajes a mi familia, compañeros de equipo de remolque quienes estaban a la espera de que pasaría diciéndoles que habíamos conseguido el tan ansiado record, más tarde mi nuevo compañero de aterrizaje, llamó a un remis de Coronel Dorrego así que se confirmó que en una hora vendría a buscarme, mientras tanto mirábamos la tormenta como pasaba y luego me contaba cómo vivía, me mostró a su caballo Copete el cual estaba comiendo alejado de la casa entonces le ordenó a su perro que lo vaya a buscar, por lo que este salió corriendo a los ladridos y en un rato nomas apareció el caballo al lado del perro. Ja, ja, ja, fue increíble eso.

En ese momento, alejado del mundo, en el medio de la nada, me puse a pensar lo hermosa que es la vida, lo genial que es esto del vuelo, las vivencias que nos da el parapentismo, y más precisamente el cross, las experiencias que uno vive en situaciones como estas, la gente que uno conoce y se da cuenta que no todo está perdido y realmente se siente tan satisfecho de poder ser parte de esta maravilla...

A eso de las 21 hs llegó el remis, manejado por el señor Celso Alejandro Holzmann de la ciudad de Coronel Dorrego Pude llegar a coronel Dorrego a eso de las 22 hs, llevándome al reencuentro con Ricardo quien me esperaba y ahí si nos saludamos con un gran abrazo, contentísimos por el logro deportivo.

Salimos tarde para Pehuajó, con mucha lluvia, así que llegamos a eso de las 03:30 hs más o menos.

Hay mucho más para contar sobre este vuelo tan importante para mí y para el deporte en sí, pero se pondría aburrido creo, lo más importante ya está escrito.

Este vuelo me dejó pensando más tarde y darme cuenta que importante es trabajar en equipo con otras personas, cuanto se puede conseguir con objetivos claros, ideas profundas y mucha fuerza cuando se la necesita, que es mucho más que solamente hablar y hablar y gracias que los records están para ser batidos y es tan importante de no quedarse y volver siempre a pensar en lo próximo que se vendrá que por supuesto ya está en mi mira.

Las nuevas metas tan importantes en la vida de un deportista, son la sal que le da gusto a la cosa y es necesario que siempre estén presente en nuestras vidas pero es imprescindible estar totalmente convencidos que lo queremos hacer, que lo necesitamos y que tenemos las herramientas justas para conseguirlo.

La parte final la dejo para quienes hacen posible que yo vuele, ya que sin ellos sería imposible:

Mi familia, Ricardo Paladino, Miguel Flores, Ignacio Gardes, Fabian Jungblut y por supuesto a mi vela Poison de Skywalk

Sergio Crespo

24/01/09

Un buen día de vuelo

Guillermo Saez hace un tiempito, sacó el tema de los relatos de los vuelos y yo quiero compartir con ustedes, un día de vuelo de esos que no se enpardan y este me pasó hoy mismo a la tardecita y la verdad que me ha dejado pensado bastante en las cosas que ponemos en juego cada vez que
vamos a volar, las ganas que ponemos, la locura que nos agarra para hacer estas cosas por las cuales tanta gente no nos entiende, por las cuales nos llevamos mal con nuestras parejas, con los trabajos, con las finanzas y muchos pensarán que estamos locos y todo eso para muchas veces estar tan sólo unos pocos minutos planeando...

Desde que practico este tipo de deportes me ha pasado de todo.
Desde aterrizar con el paracaidas en un cuadro lleno de toros para lidia, alzados con unas ganas de procrear que no se dan una idea y con unos cuernos larguísimos , hacer un salto nocturno desde un DC3 en Paraguay desde 4500 mts de altura y el apuntador equivocarse y hacer mal la puntada en el medio del monte Paraguayo, aterrizando en el medio de no sé donde, chocar en un diamante de 32 paracaidistas y venirnos enredados a pique como un castillo de naipes que se cae, manijas de comando que se me han cortado en el momento del aterrizaje, dándome un palo de aquellos al venir con velocidad y estar a los manotazos tratando de agarrar una banda trasera
para tratar de frenar, hasta caerme a una cuneta llena de agua y barro podrido con el parapente; al frenar la camioneta que me remolcaba y estar sobre la cuneta a dos metros del piso hundiéndome hasta la cabeza, caerme en lagunas al cortarse la soga y no teniendo altura para girar, revolcones de todo tipo, packs de handyes que se me caen desde 1000 mts, equivocarme en la final y aterrizar con viento a favor a las chapas, sacarme el viento mientras preinflo la vela y
arrastrarme de banquina a banquina raspándome hasta la cabeza, y una infinidad de casos que no pueden ser; pero lo que hoy me pasó creo que colma el vaso.

Esto que digo me hace pensar muchas veces que somos una raza aparte, que nunca jamás entenderemos nosotros y menos los que nos rodean porque nos gusta tanto volar y a pesar de las cosas que nos pasan, seguimos igual y cada vez con más fuerza, aunque vengan degollando, nos pasa de todo y seguimos.

¿No estaremos algo loquitos realmente, por qué no se nos habrá ocurrido jugar al ajedrez, a las damas, pintar o hacer cualquier otra cosa menos complicada..?.

Resulta que a eso de las 11:00 hs veo que se estaba poniendo el día y decido movilizarme para ir a volar, así que llamo a un amigo remolcador (Tista Avarez, aquel que en la fecha del campeonato regional de Balcarce tocara la guitarra), me podía remolcar. Luego llamo a mi esposa para
avisarle que me iría a volar y para que ya se haga la idea de que no podría quedarme a cuidar las nenas.

Arreglo todo con mi querida y comprensiva esposa, quien ya para ese entonces había levantado presión (pues ella a las 13 hs va a trabajar ya que es maestra y yo tengo que cuidar el nido) y por mi parte tengo que pedir permiso en mi trabajo para retirarme antes de tiempo porque trabajo
hasta las 13:30 hs.

Pasa que cuando yo salgo de mi trabajo, tengo que ir rápido a mi casa para cuidar de mis dos hijas que me esperan ( una de 9 años y la otra, una beba de 7 meses), por lo que hablo con mi vieja para ver si me las cuida mientras me voy a volar; luego de todo un trámite esta accede, así que tengo que llevar una cantidad de cosas increíbles a la casa, para que las nenas estén cómodas.

Por un lado calenturas por parte de mi esposa, ya que le descontrolo el día, por otro calentura de mi vieja porque tiene cosas que hacer y yo le complico el día, calentura mía porque estoy perdiendo un tiempo hermoso para ir a volar mientras tranzo y organizo la salida, y todo así.

La cosa es que en cualquier momento hay divorcio en puerta, por el tema de los vuelos o los saltos...

Empiezo a preparar:
Biberón en mano, leche en polvo, la babita, bolso para el cuidado de la beba con la ropa para cambiarla, el aceite para limpiarle el c...., el gorrito por si sale a la calle, las gotitas para esto, las gotitas para el otro, el cochecito para pasearla, el andador para que cuando se aburre de
estar sentada en el cochecito o en el bebesit se traslade de un lado para el otro y empiece a hacer pelota lo que haya cerca, bebesit para sentarla en el auto cuando la llevamos de vuelta a casa, camperita de la beba, gorrito de la beba, campera de mi hija mayor, los patines de esta (Va a un
club a patinar), las calzas de patín, el cuaderno de no sé qué, la cosa tambien de no sé cuánto, la mochila de la escuela para que haga los deberes con mi vieja, etc, etc, etc...

(Creo que en cualquier momento necesitaré un semi para llevar todo el despiole de cosas que necesito cada vez que me muevo para poder ir a hacer un simple vuelo.

Mientras puteo por todo ya que yo solo me quiero ir a volar; y quiero que me dejen de joder tantas porquerías y vueltas...mientras el día está espectacular para salir corriendo a la ruta; y las pendejas que no terminan de acomodarse, etc, etc, etc...)

Les aclaro que yo vivo a 5 kms de la ciudad y de la casa de mi madre quien vive en plena ciudad, bien a trasmano de mi casa que está en una zona de campo cercano a la ruta Nº 5 bien en la otra punta... cerca de la entrada de la ciudad.

Luego de pasar 4 lomos de burro, un semáforo, dar dos o tres vueltas por la ciudad de ida, llego a la casa de mi vieja, una vez allí, bajo rápidamente, de mi camioneta, abro la puerta trasera de la Caddy y empiezo a bajar todo lo que cargué en mi casa; el cochecito, el bolso, el bebesit, la camperita, las gotitas, la leche en polvo, la mamadera, los patines de la más grande, las calzas, los libros, los cuadernos, la mochila, bajo la beba, hablo con mi veja, le doy las directivas del caso y salgo como gato quemado porque se me hace tarde para ir a volar....

Vuelvo otra vez a hacer el mismo recorrido, pero esta vez al revés. Doy las dos o tres vueltas para salir al acceso, paso el semáforo, los cuatro lomos de burro, y esta vez no voy para mi casa; sigo derecho hasta subir a la Ruta Nacional Nº 5, paso por la caminera, hago dos o tres kms más, y por fin llego a la casa del remolcador, Tista. Todo bien complicado, a trasmano, lejos y cruzado antes de salir a volar...

Una vez con Tista; por fin podemos salir a la ruta para ir a volar.
Imaginen como andaba, a 1000 por hora, porque se hacía tarde.

Bueno, la cosa es que a eso de las 14:00 hs, luego de 8000 cosas que tuve que hacer para poder por fin liberarme de toda esa parafernalia de cosas, estábamos en la ruta 86, en el lugar de remolque, y todo listo para comenzar a volar.

Acomodo todo el equipo en la banquina, chequeo todo, empiezo a vestirme, me acomodo el mono de vuelo, me pongo cuello térmico, el casco, los lentes, paso por la manga el cable del ptt, me acomodo en la silla, acomodo la riñonera con los instrumentos (vario, gps, radio), me pongo los dos pares de guantes, chequeo el desprendimiento, chequeo el cortacuerdas, etc. ya casi estoy listo para salir.

Mientras me preparo; el remolcador, ya entrenado; pone el espejo retrovisor, cuelga en la antena la manguita, conecta los cables de 50 mm en la camioneta, para alimentar el torno, lo corre hacia afuera (Ya no uso changuito con el torno arriba; ahora puse un par de rieles adentro de la caja de la camioneta y simplemente abro las puertas y deslizo el torno hacia afuera y ya está todo listo, armado con los cables de alimentación, el kite en la soga, el gancho con pulsador a mano, etc. Una vez remolcado, se junta la soga rápidamente, se mete el torno adentro, se cierran las puertas y listo para la asistencia desde tierra mientras vuelo; no se pierde tiempo en dejar el changuito con el torno en ningún lado para que no moleste en el rescate).

A eso de las 14:15 hs Empezamos el remolque. El torno anda de maravillas, el día está ideal, unos 30º cruzado respecto a la ruta (NO), subo a razón de 1,5 a 1,8 m/sg tranquilo, todo ok. A los 650 mts de altura le aviso al tornero que voy a desprender, que se tire a la banquina y que reduzca la
tensión.

Desprendo lo más bien, le aviso que estoy ok, libre y seguro, que junte, y realmente en un en un día que pintaba y prometía un buen vuelo.

Hasta ahí todo perfecto, el remolque impecable, el viento impecable, la presión perfecta, no hacía demasiado frío, y todo así como debe de ser cuando alguien planifica con tiempo, cuando tiene los equipos en condiciones, las comunicaciones perfectas, y cubre todos los flancos, sin que nada pueda fallar....

Ya relajado después de tanto trajinar, empiezo a "ubicarme" en el aire, tratando de lograr concentrarme en el vuelo, con un viento NO, de unos 35 km/h, me voy alejando bastante de la ruta y me empiezo a meter al medio del campo, mientras ya estoy navegando y girando ceritos, sigo buscando térmicas y todo así, hasta que en un momento escucho que me llama Tista desde el equipo base de la camioneta diciéndome:

"¡¡Sergio, se me está prendiendo fuego la camioneta..!!"

"¿Qué ...?, ¡¡Repetime!! (¡Dije...!.)" (pensé que me estaba cargando...)

"¡¡SE ME ESTA PRENDIENDO FUEGO LA CAMIONETAAAAAAAHHHH....!!"

"¿QUEEEEEE...?" (Le digo)

("¡Esto no me puede estar pasando a mi y justo ahora que estaba agarrando algo...!")

"¡La p... madre...que mala leche que tengo...!"

"¿Adoooondeeeee tenés el matafuegoooooo...?" (¡Grita Tista, por la radio...!)

"¡Al costado del asiento del chofer, en el lado izquierdo...!, ¿No lo visteeeeeee....? (Le respondo)"

Inmediatamente giro para ubicar la ruta y tratar de ubicar en la distancia la posible camioneta (¡Mi camioneta...!), y veo una columna de humo de la p.... madre que se eleva hacia el cielo y se agranda cada vez más...

Entré a putear y a bajar santos....:

"¡No puede ser, la c...... de la lora!, ¡se me está incendiando la camioneta...y ahora que tengo el seguro vencido..., no puede ser...!" (para mejor ayer la había lavado toda, era una pinturita...)

"¡Lo único que me falta a mí en este momento; sin guita, sin flequillo y ahora sin camioneta..., me falta que me rompan el c.... y estoy listo...!".

¡"Que mala leche la p.... madre...!"

¡Imaginen la situación!:, Yo allá arriba, en la loma del orto, con un viento bárbaro, en el medio de la nada viendo todo ese desastre sin poder hacer nada, viendo a los lejos como se hace humo mi vehículo y tratando de buscar un lugar seguro para aterrizar, cerca de la ruta y todo eso que pasa
en esos momentos cuando estás recomplicado...

Así que como puedo, traté de llegar a la ruta, (estaba metido en el medio del campo, lejos de la ruta...); pero bueno, llegué y traté de juntar la vela, los suspentes, la silla, que se yo..., todo como podía.

Estaba solo en el medio de la ruta, alejado del incendio, lleno de porquerías, cagado de calor, enredado en los suspentes, con el casco puesto que no me lo podía sacar, recontra abrigado, traspirando como loco, y para mejor si quería correr hasta la camioneta, ¿Adónde dejaba el equipo?, ¡Me lo afanan pensé!, ¡Estoy relejos, no llego ni en pedo!, etc, etc...

¡Nadie pasaba para el lugar del incendio, y yo caminaba enredado con el equipo, y cada vez más grande el incendio...!, se veía de lejos

Mientras me pasaba todo eso, sale de una calle cercana; de un campo vecino y mira por donde venía, así que le grito, le hago señas con las manos y le pido que se acerque que por favor pare, que necesito ayuda y por fin para y se acerca hasta donde estoy le digo que por favor me lleve en la caja hasta donde está el incendio, que se me está prendiendo fuego la camioneta. Más vale que no me creían, y miraban a la distancia, pensando que los estaba jodiendo; hasta que vieron la columna de humo y se dieron cuenta que si, que era cierto; así que salieron rápidamente hacia el
incendio y yo en la caja con todo el equipo de vuelo.

¡Buahhhh....me quería morir! (pensaba en el sacrificio que me había costado comprarla, de las cosas que me había privado para tenerla, el tiempo que estuve pagando cuotas...).

¡Llegamos a los santos pedos, en medio de un incendio de la banquina, con todo el pasto seco, que no pueden creer, lo que faltaba digo, que se incendie el campo de al lado; me mata el dueño...!.

Desesperado salgo de la caja de la camioneta del salvador, saco el equipo, lo dejo en la banquina contraria (Digo: "¡Que cagada, lo único que me falta que se me prenda fuego el equipo que todavía no terminé de pagar...!").

Estaba la camioneta en la acera, sobre la ruta, con las puertas abiertas, el capó levantado, el motor cubierto de polvo extintor del matafuego, la banquina con un fuego de la p.... madre, Tista (El remolcador) a lo loco tratando de apagar lo que podía, etc...

¡Imaginen la situación!

Mientras tanto aparece la policía, camiones que paran, autos que llegan, otros que pasan a 1000 y yo ya estaba en el horno, lo único que me faltaba es que me choquen la camioneta y se haga un choque en cadena en la ruta.

En eso llegan los bomberos y se disponen a apagar lo que queda de banquina, que se estaba extendiendo al campo de al lado, se había hecho un incendio de aquellos.

Por otro lado, a cuatro manos tratando de sacar la soga de entre los pastos secos, para el lado a donde iba el fuego, cruzando los alambrados, etc.

Bueno, la cosa es que fue un momento de locos, con una amargura bárbara, viendo en lo que se había convertido el vuelo, no lo podía creer, aunque no me sorprendí demasiado, porque sé que esas son las cosas de esperar que a mi me pasen.

(¡Me faltaba comprar un pato y que se me ahogue!, ¡Jua, jua, jua...!)

Resumiendo; resulta que cuando Tista se dispone a recoger la soga, seguramente le ha dado con todo al torno para juntar la soga sin aflojarle nada al motor eléctrico de 12 V y se ha recalentado la conexión que tengo en el torno debobinador, y esto ha provocado que explote la batería (Nueva, de un mes de uso que), por sobrecarga, quemándose los cables, bornes, corta corriente, fusibles, etc. y el plástico derretido de la carcasa de la batería cayó al pasto seco de la banquina y ahí se armó el despelote.

Para ese entonces estaba en marcha la camioneta, así que antes de que se prenda fuego todo, logró sacarla a la ruta, alejada del fuego directo, mientras se armó el despiole y de lejos eso no se veía.

La cosa, es que safé con mi camioneta de pedo, solamente fue un tremendo susto, con suerte, solamente se hizo pelotas la batería nueva, cables, algo de pintura, etc. y nada más y media banquina chamuscada.

Justo en ese momento pasa una camioneta del canal de TV de la ciudad y aprovecharon para hacer una nota...

Luego de terminado todo nos ponemos a charlar y decíamos como se van dando las cosas para que algo salga mal cuando tiene que salir mal, ya que yo no me caracterizo justamente por atar las cosas con alambre, trato de tener todo el sistema de forma operativa y sin fallas, para que justamente no pasen estas cosas. Evidentemente las leyes de Murphy se cumplen sin vueltas.

Resulta que mi extinguidor parece que estaba algo bajo de carga, por lo que al minuto que empezó Tista a extinguir el fuego, el extinguidor quedó mudo, inmediatamente pasa una camioneta, para y Tista le pide el extinguidor, el dueño se lo presta y este tenía aún menos carga...y todo así. Era como que tenía que pasar eso.

Luego de pedirme todos los datos del caso, se van los bomberos; la policía también pidiéndome explicaciones, datos, etc.

Juntamos todo con Tista, acomodamos como podemos y le hacemos dedo a una camioneta que pasa para que nos lleve a la rastra hasta la ciudad. Llegamos a mi casa, metemos la camioneta adentro, lavamos todo el motor, sacamos lo quemado, acomodamos, pongo una batería vieja que está todavía con carga, ponemos en marcha y todo ok. No podía creerlo, en media hora estaba en
marcha otra vez.

Tomamos unos mates y bueno, ya todo calmado; Tista se va y yo me dispongo a sacarme la ropa de vuelo, ya que estaba toda llena de humo, con tierra, etc, meto todo en el lavarropas y cuando este se está cargando, me doy cuenta que había dejado el celular adentro del bolsillo del mono de vuelo...

¿Qué más podía pedirle al día?. Me baño, me cambio y salgo para la casa de mi vieja a tomar unos mates y ver a las nenas, ya que estaban allí todavía, yo felíz porque no había pasado nada serio; cuando llego mi vieja me agarra a las puteadas porque la beba se había hecho caca hasta la cintura y no tenía pañales... (yo me los había olvidado en mi casa con el apuro....). Los que tienen bebés saben de qué se trata el tema.

Bueno, así terminó mi día de vuelo de hoy...

¡Digan si no fue un perfecto día de vuelo...!?

Sergio Crespo

Pehuajó. Bs.As.

05 de Junio de 2007