viernes, 6 de marzo de 2009

Un buen día de vuelo

Guillermo Saez hace un tiempito, sacó el tema de los relatos de los vuelos y yo quiero compartir con ustedes, un día de vuelo de esos que no se enpardan y este me pasó hoy mismo a la tardecita y la verdad que me ha dejado pensado bastante en las cosas que ponemos en juego cada vez que
vamos a volar, las ganas que ponemos, la locura que nos agarra para hacer estas cosas por las cuales tanta gente no nos entiende, por las cuales nos llevamos mal con nuestras parejas, con los trabajos, con las finanzas y muchos pensarán que estamos locos y todo eso para muchas veces estar tan sólo unos pocos minutos planeando...

Desde que practico este tipo de deportes me ha pasado de todo.
Desde aterrizar con el paracaidas en un cuadro lleno de toros para lidia, alzados con unas ganas de procrear que no se dan una idea y con unos cuernos larguísimos , hacer un salto nocturno desde un DC3 en Paraguay desde 4500 mts de altura y el apuntador equivocarse y hacer mal la puntada en el medio del monte Paraguayo, aterrizando en el medio de no sé donde, chocar en un diamante de 32 paracaidistas y venirnos enredados a pique como un castillo de naipes que se cae, manijas de comando que se me han cortado en el momento del aterrizaje, dándome un palo de aquellos al venir con velocidad y estar a los manotazos tratando de agarrar una banda trasera
para tratar de frenar, hasta caerme a una cuneta llena de agua y barro podrido con el parapente; al frenar la camioneta que me remolcaba y estar sobre la cuneta a dos metros del piso hundiéndome hasta la cabeza, caerme en lagunas al cortarse la soga y no teniendo altura para girar, revolcones de todo tipo, packs de handyes que se me caen desde 1000 mts, equivocarme en la final y aterrizar con viento a favor a las chapas, sacarme el viento mientras preinflo la vela y
arrastrarme de banquina a banquina raspándome hasta la cabeza, y una infinidad de casos que no pueden ser; pero lo que hoy me pasó creo que colma el vaso.

Esto que digo me hace pensar muchas veces que somos una raza aparte, que nunca jamás entenderemos nosotros y menos los que nos rodean porque nos gusta tanto volar y a pesar de las cosas que nos pasan, seguimos igual y cada vez con más fuerza, aunque vengan degollando, nos pasa de todo y seguimos.

¿No estaremos algo loquitos realmente, por qué no se nos habrá ocurrido jugar al ajedrez, a las damas, pintar o hacer cualquier otra cosa menos complicada..?.

Resulta que a eso de las 11:00 hs veo que se estaba poniendo el día y decido movilizarme para ir a volar, así que llamo a un amigo remolcador (Tista Avarez, aquel que en la fecha del campeonato regional de Balcarce tocara la guitarra), me podía remolcar. Luego llamo a mi esposa para
avisarle que me iría a volar y para que ya se haga la idea de que no podría quedarme a cuidar las nenas.

Arreglo todo con mi querida y comprensiva esposa, quien ya para ese entonces había levantado presión (pues ella a las 13 hs va a trabajar ya que es maestra y yo tengo que cuidar el nido) y por mi parte tengo que pedir permiso en mi trabajo para retirarme antes de tiempo porque trabajo
hasta las 13:30 hs.

Pasa que cuando yo salgo de mi trabajo, tengo que ir rápido a mi casa para cuidar de mis dos hijas que me esperan ( una de 9 años y la otra, una beba de 7 meses), por lo que hablo con mi vieja para ver si me las cuida mientras me voy a volar; luego de todo un trámite esta accede, así que tengo que llevar una cantidad de cosas increíbles a la casa, para que las nenas estén cómodas.

Por un lado calenturas por parte de mi esposa, ya que le descontrolo el día, por otro calentura de mi vieja porque tiene cosas que hacer y yo le complico el día, calentura mía porque estoy perdiendo un tiempo hermoso para ir a volar mientras tranzo y organizo la salida, y todo así.

La cosa es que en cualquier momento hay divorcio en puerta, por el tema de los vuelos o los saltos...

Empiezo a preparar:
Biberón en mano, leche en polvo, la babita, bolso para el cuidado de la beba con la ropa para cambiarla, el aceite para limpiarle el c...., el gorrito por si sale a la calle, las gotitas para esto, las gotitas para el otro, el cochecito para pasearla, el andador para que cuando se aburre de
estar sentada en el cochecito o en el bebesit se traslade de un lado para el otro y empiece a hacer pelota lo que haya cerca, bebesit para sentarla en el auto cuando la llevamos de vuelta a casa, camperita de la beba, gorrito de la beba, campera de mi hija mayor, los patines de esta (Va a un
club a patinar), las calzas de patín, el cuaderno de no sé qué, la cosa tambien de no sé cuánto, la mochila de la escuela para que haga los deberes con mi vieja, etc, etc, etc...

(Creo que en cualquier momento necesitaré un semi para llevar todo el despiole de cosas que necesito cada vez que me muevo para poder ir a hacer un simple vuelo.

Mientras puteo por todo ya que yo solo me quiero ir a volar; y quiero que me dejen de joder tantas porquerías y vueltas...mientras el día está espectacular para salir corriendo a la ruta; y las pendejas que no terminan de acomodarse, etc, etc, etc...)

Les aclaro que yo vivo a 5 kms de la ciudad y de la casa de mi madre quien vive en plena ciudad, bien a trasmano de mi casa que está en una zona de campo cercano a la ruta Nº 5 bien en la otra punta... cerca de la entrada de la ciudad.

Luego de pasar 4 lomos de burro, un semáforo, dar dos o tres vueltas por la ciudad de ida, llego a la casa de mi vieja, una vez allí, bajo rápidamente, de mi camioneta, abro la puerta trasera de la Caddy y empiezo a bajar todo lo que cargué en mi casa; el cochecito, el bolso, el bebesit, la camperita, las gotitas, la leche en polvo, la mamadera, los patines de la más grande, las calzas, los libros, los cuadernos, la mochila, bajo la beba, hablo con mi veja, le doy las directivas del caso y salgo como gato quemado porque se me hace tarde para ir a volar....

Vuelvo otra vez a hacer el mismo recorrido, pero esta vez al revés. Doy las dos o tres vueltas para salir al acceso, paso el semáforo, los cuatro lomos de burro, y esta vez no voy para mi casa; sigo derecho hasta subir a la Ruta Nacional Nº 5, paso por la caminera, hago dos o tres kms más, y por fin llego a la casa del remolcador, Tista. Todo bien complicado, a trasmano, lejos y cruzado antes de salir a volar...

Una vez con Tista; por fin podemos salir a la ruta para ir a volar.
Imaginen como andaba, a 1000 por hora, porque se hacía tarde.

Bueno, la cosa es que a eso de las 14:00 hs, luego de 8000 cosas que tuve que hacer para poder por fin liberarme de toda esa parafernalia de cosas, estábamos en la ruta 86, en el lugar de remolque, y todo listo para comenzar a volar.

Acomodo todo el equipo en la banquina, chequeo todo, empiezo a vestirme, me acomodo el mono de vuelo, me pongo cuello térmico, el casco, los lentes, paso por la manga el cable del ptt, me acomodo en la silla, acomodo la riñonera con los instrumentos (vario, gps, radio), me pongo los dos pares de guantes, chequeo el desprendimiento, chequeo el cortacuerdas, etc. ya casi estoy listo para salir.

Mientras me preparo; el remolcador, ya entrenado; pone el espejo retrovisor, cuelga en la antena la manguita, conecta los cables de 50 mm en la camioneta, para alimentar el torno, lo corre hacia afuera (Ya no uso changuito con el torno arriba; ahora puse un par de rieles adentro de la caja de la camioneta y simplemente abro las puertas y deslizo el torno hacia afuera y ya está todo listo, armado con los cables de alimentación, el kite en la soga, el gancho con pulsador a mano, etc. Una vez remolcado, se junta la soga rápidamente, se mete el torno adentro, se cierran las puertas y listo para la asistencia desde tierra mientras vuelo; no se pierde tiempo en dejar el changuito con el torno en ningún lado para que no moleste en el rescate).

A eso de las 14:15 hs Empezamos el remolque. El torno anda de maravillas, el día está ideal, unos 30º cruzado respecto a la ruta (NO), subo a razón de 1,5 a 1,8 m/sg tranquilo, todo ok. A los 650 mts de altura le aviso al tornero que voy a desprender, que se tire a la banquina y que reduzca la
tensión.

Desprendo lo más bien, le aviso que estoy ok, libre y seguro, que junte, y realmente en un en un día que pintaba y prometía un buen vuelo.

Hasta ahí todo perfecto, el remolque impecable, el viento impecable, la presión perfecta, no hacía demasiado frío, y todo así como debe de ser cuando alguien planifica con tiempo, cuando tiene los equipos en condiciones, las comunicaciones perfectas, y cubre todos los flancos, sin que nada pueda fallar....

Ya relajado después de tanto trajinar, empiezo a "ubicarme" en el aire, tratando de lograr concentrarme en el vuelo, con un viento NO, de unos 35 km/h, me voy alejando bastante de la ruta y me empiezo a meter al medio del campo, mientras ya estoy navegando y girando ceritos, sigo buscando térmicas y todo así, hasta que en un momento escucho que me llama Tista desde el equipo base de la camioneta diciéndome:

"¡¡Sergio, se me está prendiendo fuego la camioneta..!!"

"¿Qué ...?, ¡¡Repetime!! (¡Dije...!.)" (pensé que me estaba cargando...)

"¡¡SE ME ESTA PRENDIENDO FUEGO LA CAMIONETAAAAAAAHHHH....!!"

"¿QUEEEEEE...?" (Le digo)

("¡Esto no me puede estar pasando a mi y justo ahora que estaba agarrando algo...!")

"¡La p... madre...que mala leche que tengo...!"

"¿Adoooondeeeee tenés el matafuegoooooo...?" (¡Grita Tista, por la radio...!)

"¡Al costado del asiento del chofer, en el lado izquierdo...!, ¿No lo visteeeeeee....? (Le respondo)"

Inmediatamente giro para ubicar la ruta y tratar de ubicar en la distancia la posible camioneta (¡Mi camioneta...!), y veo una columna de humo de la p.... madre que se eleva hacia el cielo y se agranda cada vez más...

Entré a putear y a bajar santos....:

"¡No puede ser, la c...... de la lora!, ¡se me está incendiando la camioneta...y ahora que tengo el seguro vencido..., no puede ser...!" (para mejor ayer la había lavado toda, era una pinturita...)

"¡Lo único que me falta a mí en este momento; sin guita, sin flequillo y ahora sin camioneta..., me falta que me rompan el c.... y estoy listo...!".

¡"Que mala leche la p.... madre...!"

¡Imaginen la situación!:, Yo allá arriba, en la loma del orto, con un viento bárbaro, en el medio de la nada viendo todo ese desastre sin poder hacer nada, viendo a los lejos como se hace humo mi vehículo y tratando de buscar un lugar seguro para aterrizar, cerca de la ruta y todo eso que pasa
en esos momentos cuando estás recomplicado...

Así que como puedo, traté de llegar a la ruta, (estaba metido en el medio del campo, lejos de la ruta...); pero bueno, llegué y traté de juntar la vela, los suspentes, la silla, que se yo..., todo como podía.

Estaba solo en el medio de la ruta, alejado del incendio, lleno de porquerías, cagado de calor, enredado en los suspentes, con el casco puesto que no me lo podía sacar, recontra abrigado, traspirando como loco, y para mejor si quería correr hasta la camioneta, ¿Adónde dejaba el equipo?, ¡Me lo afanan pensé!, ¡Estoy relejos, no llego ni en pedo!, etc, etc...

¡Nadie pasaba para el lugar del incendio, y yo caminaba enredado con el equipo, y cada vez más grande el incendio...!, se veía de lejos

Mientras me pasaba todo eso, sale de una calle cercana; de un campo vecino y mira por donde venía, así que le grito, le hago señas con las manos y le pido que se acerque que por favor pare, que necesito ayuda y por fin para y se acerca hasta donde estoy le digo que por favor me lleve en la caja hasta donde está el incendio, que se me está prendiendo fuego la camioneta. Más vale que no me creían, y miraban a la distancia, pensando que los estaba jodiendo; hasta que vieron la columna de humo y se dieron cuenta que si, que era cierto; así que salieron rápidamente hacia el
incendio y yo en la caja con todo el equipo de vuelo.

¡Buahhhh....me quería morir! (pensaba en el sacrificio que me había costado comprarla, de las cosas que me había privado para tenerla, el tiempo que estuve pagando cuotas...).

¡Llegamos a los santos pedos, en medio de un incendio de la banquina, con todo el pasto seco, que no pueden creer, lo que faltaba digo, que se incendie el campo de al lado; me mata el dueño...!.

Desesperado salgo de la caja de la camioneta del salvador, saco el equipo, lo dejo en la banquina contraria (Digo: "¡Que cagada, lo único que me falta que se me prenda fuego el equipo que todavía no terminé de pagar...!").

Estaba la camioneta en la acera, sobre la ruta, con las puertas abiertas, el capó levantado, el motor cubierto de polvo extintor del matafuego, la banquina con un fuego de la p.... madre, Tista (El remolcador) a lo loco tratando de apagar lo que podía, etc...

¡Imaginen la situación!

Mientras tanto aparece la policía, camiones que paran, autos que llegan, otros que pasan a 1000 y yo ya estaba en el horno, lo único que me faltaba es que me choquen la camioneta y se haga un choque en cadena en la ruta.

En eso llegan los bomberos y se disponen a apagar lo que queda de banquina, que se estaba extendiendo al campo de al lado, se había hecho un incendio de aquellos.

Por otro lado, a cuatro manos tratando de sacar la soga de entre los pastos secos, para el lado a donde iba el fuego, cruzando los alambrados, etc.

Bueno, la cosa es que fue un momento de locos, con una amargura bárbara, viendo en lo que se había convertido el vuelo, no lo podía creer, aunque no me sorprendí demasiado, porque sé que esas son las cosas de esperar que a mi me pasen.

(¡Me faltaba comprar un pato y que se me ahogue!, ¡Jua, jua, jua...!)

Resumiendo; resulta que cuando Tista se dispone a recoger la soga, seguramente le ha dado con todo al torno para juntar la soga sin aflojarle nada al motor eléctrico de 12 V y se ha recalentado la conexión que tengo en el torno debobinador, y esto ha provocado que explote la batería (Nueva, de un mes de uso que), por sobrecarga, quemándose los cables, bornes, corta corriente, fusibles, etc. y el plástico derretido de la carcasa de la batería cayó al pasto seco de la banquina y ahí se armó el despelote.

Para ese entonces estaba en marcha la camioneta, así que antes de que se prenda fuego todo, logró sacarla a la ruta, alejada del fuego directo, mientras se armó el despiole y de lejos eso no se veía.

La cosa, es que safé con mi camioneta de pedo, solamente fue un tremendo susto, con suerte, solamente se hizo pelotas la batería nueva, cables, algo de pintura, etc. y nada más y media banquina chamuscada.

Justo en ese momento pasa una camioneta del canal de TV de la ciudad y aprovecharon para hacer una nota...

Luego de terminado todo nos ponemos a charlar y decíamos como se van dando las cosas para que algo salga mal cuando tiene que salir mal, ya que yo no me caracterizo justamente por atar las cosas con alambre, trato de tener todo el sistema de forma operativa y sin fallas, para que justamente no pasen estas cosas. Evidentemente las leyes de Murphy se cumplen sin vueltas.

Resulta que mi extinguidor parece que estaba algo bajo de carga, por lo que al minuto que empezó Tista a extinguir el fuego, el extinguidor quedó mudo, inmediatamente pasa una camioneta, para y Tista le pide el extinguidor, el dueño se lo presta y este tenía aún menos carga...y todo así. Era como que tenía que pasar eso.

Luego de pedirme todos los datos del caso, se van los bomberos; la policía también pidiéndome explicaciones, datos, etc.

Juntamos todo con Tista, acomodamos como podemos y le hacemos dedo a una camioneta que pasa para que nos lleve a la rastra hasta la ciudad. Llegamos a mi casa, metemos la camioneta adentro, lavamos todo el motor, sacamos lo quemado, acomodamos, pongo una batería vieja que está todavía con carga, ponemos en marcha y todo ok. No podía creerlo, en media hora estaba en
marcha otra vez.

Tomamos unos mates y bueno, ya todo calmado; Tista se va y yo me dispongo a sacarme la ropa de vuelo, ya que estaba toda llena de humo, con tierra, etc, meto todo en el lavarropas y cuando este se está cargando, me doy cuenta que había dejado el celular adentro del bolsillo del mono de vuelo...

¿Qué más podía pedirle al día?. Me baño, me cambio y salgo para la casa de mi vieja a tomar unos mates y ver a las nenas, ya que estaban allí todavía, yo felíz porque no había pasado nada serio; cuando llego mi vieja me agarra a las puteadas porque la beba se había hecho caca hasta la cintura y no tenía pañales... (yo me los había olvidado en mi casa con el apuro....). Los que tienen bebés saben de qué se trata el tema.

Bueno, así terminó mi día de vuelo de hoy...

¡Digan si no fue un perfecto día de vuelo...!?

Sergio Crespo

Pehuajó. Bs.As.

05 de Junio de 2007

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